La capital Michoacana y diversos Municipios del Estado se han vuelto muy ruidosos, problemática que atenta el derecho a la salud y la tranquilidad de las personas, ya que les impide el descanso, causa estrés y genera afecciones a la salud.
Por otro lado la contaminación acústica que causa la pirotecnia afecta la preservación de algunas especies puesto que el ruido que causa la pirotecnia impacta psicológicamente a los animales generando taquicardia, ansiedad, miedo, inclusive puede llegar a ocasionar la muerte; al ser estos quienes más lo padecen por ser su oído mucho más sensible al ruido que el nuestro. Cada año durante las fiestas muchos son los animales que desaparecen de sus hogares asustados por el estruendo y el pánico, algunos se pierden, otros son atropellados o mueren en la carretera exponiendo también a sufrir accidentes de tráfico.
A los niños con autismo a nivel conductual y emocional, les genera mucha alteración y estrés, por lo que también se busca generar empatía y conciencia a quienes desconocen de este tema. Estamos consientes que la pirotecnia forma parte de la cultura de México, y que es importante conservar nuestras tradiciones y costumbres así como nuestro vínculo con nuestro pasado lleno de historia, sin embargo se tiene que mantener un equilibrio y el respeto a la tranquilidad de todos, conviviendo con nuestras costumbres.
Las principales causas por las que debemos de regular la contaminación auditiva son:
• El ruido atenta contra el derecho humano a la salud, a un ambiente sano y al descanso.
• El nivel de ruido debe limitarse para que no afecte a la salud, permita vivir con dignidad y no afecte el sueño o descanso de sus receptores involuntarios.
• Es necesario que ciudadanos y gobernantes emprendamos juntos un profundo cambio cultural y legal, para acabar con la anarquía e impunidad que prevalece en nuestra ciudad respecto a la emisión de ruido.
• Es apremiante que el Congreso del Estado y los cabildos municipales actualicen la normativa contra el ruido en por lo menos los siguientes aspectos:
a. Reducir los límites permisibles de emisión de ruido conforme a estándares internaciones.
b. Exigir equipamiento que prevenga la violación de la norma en negocios emisores de ruido.
c. Diseñar un sistema de vigilancia y sanción de negocios y particulares infractores.
d. Aumentar las sanciones a negocios y a particulares infractores hasta un monto que sea disuasorio de la conducta transgresora.
e. Asignar responsabilidades legales directa al infractor, y objetiva al inmueble o vehículo en donde se genera la emisión del ruido.
f. Vincular las multas de ruido con el inmueble o vehículo en que se produzcan.
g. Avanzar en estudios que permiten caracterizar las condiciones de ruido, conocer los niveles en zonas críticas de la ciudad y estimar los efectos a la salud y el bienestar por exposición al ruido.

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