En la cadena de corrupción que ha tendido Odebrecht en el país no debe quedar ni un eslabón suelto y la investigación y, en consecuencia, el castigo a los responsables tiene que llegar a cuanta obra hizo esa constructora en México, incluido Michoacán donde la presa Francisco J. Múgica está inundada de suspicacias que inmiscuyen al empresario Alonso Gómez Sanz como uno de los favorecidos con la ilegal ampliación de recursos para la conclusión de esa obra.

La Procuraduría General de la República (PGR) abrió carpeta de investigación por el caso Odebrecht y citó a Emilio Lozoya, ex director de PEMEX por, presuntamente haber recibido diez millones de dólares a cambio de contratos para la constructora brasileña.

Empero, si la PGR ya abrió carpeta de investigación, ésta no debe circunscribirse a PEMEX sino que debe abarcar todas las obras que Odebrecht ejecutó en el país y en Michoacán hay una que está en el ojo del huracán: la presa Francisco J. Múgica.

Con esa obra Odebrecht se vio favorecida, irregularmente, con ampliación de recursos, pese a que tenía el contrato de llave en mano, pero, de acuerdo con sincensuramichoacan.com, al empresario Alonso Gómez Sanz también le dieron su excedente de recursos.

Así pues a la cadena de corrupción que tendió Odebrecht en México no deben quitarle ni un eslabón y menos del tamaño de la presa Francisco J. Múgica que, parece, está llenando su vaso con aguas contaminadas por la corrupción y todo debe aclararse, caiga quien caiga.

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