Por Héctor Torres

El rector de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH), Raúl Cárdenas Navarro, presumió el pago pendiente por concepto de aguinaldo que se adeudaba a los trabajadores universitarios, pero es olvidadizo o selectivo, porque, según él, les pagó a todos.., menos a una maestra que se ha distinguido por criticar a los corruptos, y Raúl Cárdenas Navarro se puso el saco y dejó sin salario a la maestra Guadalupe Estrada.
Cárdenas Navarro se vanaglorió de los procesos administrativos que realizó para conseguir un subsidio extraordinario federal para cubrir el adeudo, el pago del faltante del aguinaldo del año 2021 a los trabajadores académicos, administrativos y manuales… y bueno, eso dice él, pero, Raúl Cárdenas Navarro, ¿Por qué no le pagó a la maestra Lupita?.
Cárdenas Navarro agradeció al gobernador Alfredo Ramírez Bedolla; al Subsecretario de Educación Superior de la SEP, Francisco Luciano Concheiro Bórquez; al titular de la Unidad de Administración y Finanzas, Oscar Flores Jiménez, y a la Directora General de Educación Superior Universitaria e Intercultural, Carmen Enedina Rodríguez Armenta, porque siempre han respaldado las necesidades de la comunidad universitaria.
Pero, ¿todos ellos saben que usted, Raúl Cárdenas Navarro, no le pagó a la maestra Guadalupe Estrada? Infórmeles, dígales que no le pagó a Lupita Estrada y, si es honesto y no corrupto, dígales los motivos por los que no le pagó.
Y no está por demás resaltar que esa ausencia de pago a la maestra Lupita Estrada es porque ésta siempre se ha distinguido por tener una actitud siempre crítica en contra de la corrupción, ya que según ellos denunciar es imprudencia; entonces que es lo prudente ¿callarse ante el saqueo ? ¿Hacerse cómplice?
Tal vez a Raúl Cárdenas Navarro le duele esos señalamientos de corrupción y por recordarles que lo que deben de hacer es no mentir ni robar a la Universidad y al pueblo, ya que son muchos los que tienen memoria y saben quién es quién en la Universidad Michoacana.
Y Lupita Estrada, fiel a su estilo, dice que, solamente por no ocultar la verdad, que sus compañeros de trabajo recibieron sus salarios, incluyendo dos quincenas, prestaciones y parte de aguinaldo, “excepto yo, ya que para mí, ¡nada!, a eso ya estoy acostumbrada y lo interpreto como parte de la persecución que he padecido por mis antecedentes históricos e ideas políticas.
Dice un amigo de Silvano que debo ser moderada, que ya no son los 70s, que debo cambiar mi discurso porque hay una democracia moderna y práctica donde todo se » arregla » y que yo debo cambiar para que me llamen. Pues que cambien ellos, yo no ando buscando huesos ni chamba”.

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